La visita de inspección es el momento crucial de todo el procedimiento de evaluación del inmueble. Aunque se trata de un examen principalmente visual, la preparación previa de los accesos y la documentación por parte de la comunidad de vecinos o del propietario unifamiliar determina en gran medida la agilidad del proceso y la precisión del diagnóstico final.
Una preparación adecuada evita segundas visitas, reduce las molestias para los vecinos y facilita todos los pasos necesarios para resolver la ITE dentro del plazo fijado por el Ayuntamiento.
1. Organización y facilitación de accesos a zonas comunes
El técnico encargado del examen necesita inspeccionar la envolvente completa y la estructura del edificio, por lo que resulta imprescindible asegurar el acceso a espacios que habitualmente permanecen cerrados:
- Azoteas, tejados y cubiertas: Garantizar que las puertas o escotillas de acceso al tejado estén abiertas y los pasos limpios para poder revisar bajantes, petos y sistemas de impermeabilización.
- Garajes, trasteros y sótanos: Facilitar el paso a los niveles inferiores para inspeccionar los elementos de cimentación, pilares, muros de contención y arquetas de saneamiento.
- Cuartos de instalaciones y patios comunitarios: Abrir los recintos donde discurren las redes generales de fontanería, electricidad o contadores, así como los patios interiores para comprobar la fachada trasera y los bajantes vistos.
2. Recopilación de antecedentes e informes previos
Para que el profesional pueda poner en contexto el estado actual de la finca, es muy útil poner a su disposición la memoria de conservación del edificio:
- Informes de inspecciones anteriores: Si el inmueble ya ha pasado revisiones previas, facilitar las actas dictaminadas anteriormente.
- Histórico de reformas y licencias: Documentar las intervenciones recientes acometidas en la finca, como la renovación de la cubierta, el enfoscado de fachadas, el cambio de bajantes o la instalación de ascensores.
- Registro de incidencias notificadas: Trasladar al técnico información sobre humedades recurrentes en viviendas, grietas observadas por los vecinos o filtraciones en los garajes.
3. Aviso previo a los vecinos y coordinación de visitas particulares
En los bloques de pisos, aunque la revisión se centra en los elementos comunes, en ocasiones es indispensable acceder a viviendas particulares o terrazas privadas para evaluar patios de luces o zonas de difícil visibilidad exterior.
- Comunicación clara a la comunidad: Emitir una circular informativa avisando con suficiente antelación de la fecha y franja horaria de la inspección visual.
- Coordinación con la administración o presidencia: Acompañar al arquitecto o arquitecto técnico durante el recorrido para ir resolviendo dudas sobre el uso de los espacios y la historia del edificio.
Preparar minuciosamente la visita técnica es la mejor estrategia para agilizar los trabajos de campo, evitar sobrecostes por visitas adicionales y resolver la ITE con solvencia, transparencia y total validez legal ante las autoridades municipales.
