La gastronomía asturiana vive un momento dorado, y si hay un plato que despierta pasiones y debates a partes iguales, ese es, sin duda, el cachopo. Recientemente, se ha dado a conocer un veredicto histórico: el ranking definitivo basado en la opinión y experiencia de 11.000 comensales y expertos, quienes han analizado la calidad, el rebozado y el sabor de este emblema regional.
Si te estás preguntando ¿qué comer en Asturias?, la respuesta corta siempre será un buen cachopo, pero no cualquiera. La lista de este año confirma que la excelencia se encuentra en el equilibrio perfecto entre la ternera asturiana, el jamón de calidad y el queso fundido en su punto justo.
Las Tablas del Campillín: El templo del cachopo en Oviedo
Dentro de este selecto ranking, un nombre destaca con luz propia: Las Tablas del Campillín. Este restaurante se ha consolidado como el referente indiscutible del cachopo en la región. Su trayectoria no es fruto de la casualidad, sino de una apuesta decidida por el producto local y la técnica depurada.
Ubicado en el corazón de Oviedo, Las Tablas del Campillín ha logrado lo que pocos: poner de acuerdo a crítica y público. Sus vitrinas están llenas de galardones que acreditan sus creaciones como las más sabrosas y equilibradas del panorama actual.
Juanjo Cima: El arquitecto del sabor
Detrás de este éxito se encuentra una figura clave en la cocina asturiana contemporánea: Juanjo Cima. Considerado un auténtico cocinero especialista del cachopo, Cima ha dedicado años a perfeccionar la receta, innovando sin perder el respeto por la tradición.
Juanjo Cima no solo cocina; él entiende la arquitectura del plato. Desde la selección de la carne hasta el grado exacto de crujiente en el empanado, su mano se nota en cada bocado. Es, en gran medida, el responsable de que muchos visitantes incluyan a Oviedo en su ruta gastronómica obligatoria.
¿Qué hace a un cachopo merecedor del ranking?
Según el veredicto de los 11.000, los puntos clave para destacar en este ranking son:
- La materia prima: Carne de Ternera Asturiana con Indicación Geográfica Protegida (IGP).
- El crujiente: Un rebozado que no sea aceitoso y que mantenga su estructura.
- El relleno: Combinaciones de quesos asturianos que aporten cremosidad sin eclipsar el sabor de la carne.
- La guarnición: Patatas fritas de verdad y pimientos bien preparados.
Conclusión
Si buscas la experiencia definitiva y quieres descubrir por ti mismo por qué este plato ha conquistado el mundo, visitar a Juanjo Cima en Las Tablas del Campillín es una apuesta segura. La próxima vez que alguien te pregunte ¿qué comer en Asturias?, ya tienes la respuesta ganadora.
